El regreso del 3-5-2: por qué las selecciones apuestan por la línea de tres en Norteamérica
Hubo una época, no tan lejana, en la que hablar de tres centrales sonaba a fútbol antiguo, a los sistemas defensivos de los años ochenta y noventa, a un recurso reservado para equipos que querían atrincherarse. Durante buena parte de las dos últimas décadas, el fútbol de selecciones y de clubes vivió dominado por la línea de cuatro: el 4-3-3, el 4-2-3-1 y sus infinitas variantes se convirtieron en el lenguaje universal del juego. Sin embargo, de cara al Mundial 2026 que se disputará en Canadá, México y Estados Unidos, un movimiento de fondo recorre los banquillos de las grandes potencias: el regreso, cada vez más consolidado, del sistema de tres centrales y, muy especialmente, del 3-5-2.


