La emotiva presentación de fútbol base del RCDE

FutbolLab, coordinador de la Escola del RCDE en Hospitalet de Llobregat, quiere agradecer el honor que tuvo en poder acceder a esta presentación del fútbol base tan emotiva.

El Espanyol hizo el pasado Martes 21 de Noviembre la presentación de fútbol base en el RCDE Stadium, en Cornellà-El Prat. En esta presentación participaron todos los equipos, tanto masculinos, femeninos y el RCDE Special, de todas las categorías.

Esta presentación tuvo un carácter emotivo, recordando a dos grandes figuras del club. Por una parte, a Josep Manel Casanova, coordinador del fútbol base y padre de la estructura actual de la cantera, a quién se lo recordó en los parlamentos de Fran Navarro y Álex García, actuales coordinadores del fútbol base. Por otro lado, también se recordó a la figura de Dani Jarque, en la entrega de los brazaletes a los capitanes, de los diferentes equipos, tanto formativos como de las escuelas, gesto cargado de simbolismo y que quiere ayudar a perdurar la memoria del eterno capitán.

En el césped del estadio también se llevaron a cabo las fotos oficiales de los jugadores y jugadoras de los diferentes equipos formativos y de las diferentes escuelas del RCDE.

Con esta presentación de los equipos de fútbol base, el club quiere reforzar los valores de la perseverancia, el esfuerzo y el compromiso, y con ellos construir el fútbol base y que sea reconocido en todo el mundo.

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CONTROL EMOCIONAL PARA MANEJAR EL RITMO DEL PARTIDO DE FÚTBOL

Queremos que los jugadores jueguen concentrados, que no protesten, que no discutan las decisiones del entrenador, que no se distraigan con las reacciones del público, que no olvide el sistema táctico y que, sobre todo, rindan al 100% en cada acción del partido de futbol.

Parece ser que se está empezando a confiar en la preparación psicológica del jugador como un plus del entrenamiento pero, ¿tiene en cuenta esta disposición mental el entrenador sobre su propia actuación?

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Antes muertos que sencillos y… previsibles.

La capacidad de este equipo para darse tiros en los pies mejora cada año. Es difícil encontrar en la élite un club-equipo que se ponga las cosas más difíciles a sí mismo y que necesite estar con la soga al cuello cada vez más para dar lo mejor de sí.

 

He renunciado ya a encontrar una explicación futbolísticamente racional, que la hay sin duda…, “Los espacios que dejan al contrario, los de arriba que no ayudan en la presión, el equipo que se parte por la mitad, los inconvenientes de forzar a los integrantes del medio campo a realizar una labor en la que no acaban de estar a gusto, etc.”

 

Todo eso es verdad y más aún, pero para mí hay algo anterior a todo eso que se ha  convertido en santo y seña de este gran club y que está grabado a fuego en el disco duro del equipo a base de caer una y otra vez en lo mismo. No es el planteamiento táctico, no es el sistema con el que se juegue, sea con dos o tres delanteros, con tres o cuatro centrocampistas, no, es la mezcla letal de falta de concentración, atención y mentalidad necesarias para afrontar los grandes encuentros con la actitud correcta y la enorme capacidad de la mayor parte de la plantilla para cometer ERRORES INDIVIDUALES que en el nivel “top” son imperdonables y que luego obligan a las famosas remontadas con las que el Real Madrid ha forjado una buena parte de su  leyenda.

 

Es decir, primero fallan y meten la pata y luego tienen que hacer grandes esfuerzos para solucionar las pifias cometidas. Este equipo es así y no hay vuelta de hoja.

 

Todo es complicado alrededor de él, desmesurado, excesivo, agobiante y desestabilizador hasta tal punto que parece algo enviado desde las alturas y ante lo cual no hay remedio, pero me niego a admitir que no pueda ser de otra manera.

 

¿Sería mucho pedir que Carvajal se aplicara un poco más en defensa y ataque y empiece a concretar las posibilidades de ser lateral del equipo para los próximos años, que Varane dejara de alternar partidos meritorios con otros mediocres, que Marcelo se dedicara a sembrar el pánico solo en el área contraria, que Sergio Ramos aportara al medio campo lo propio de un medio defensivo (lucha, pelea, fuerza, trabajo defensivo y algo de sentido táctico) y no quiera ser Pirlo o Beckenbauer? ¿ Por qué no prueban a no dar ventaja al contrario, a hacer el trabajo oscuro y serio de manera aplicada y disciplinada y sobre todo a dedicarse cada uno a lo suyo, a lo que es lo primero en cada caso, luego a lo de los demás y al equipo?

 

El equipo, el grupo, el conjunto no puede ser un ente abstracto, una entelequia, una milonga que acoja, oculte y ampare la falta de exigencias concretas e individuales de cada uno de sus integrantes y las responsabilidades que cada jugador lleva inherente al puesto que desempeña. Ese rigor, esa mentalidad, esa cultura, es puesta a prueba en cada una de las tardes-noches que el equipo naufraga y pierde títulos que tenía o tiene en sus manos, como ocurrió en las últimas ligas y está a punto de ocurrir en esta.

 

No se me escapa que en todo lo anterior el entrenador tiene mucho que decir, pero antes que él, la palabra es de los JUGADORES, sin ninguna duda y deberían tener que tomarla menos y responder más y mejor en su trabajo, o sea, como decía Di Stéfano:  En la fábrica… el glamour, la galaxia, lo galáctico y ser el mejor club del mundo tiene sus inconvenientes también, pero no es solo cuestión de club, marca, historia, sino de JUGADORES, que parecen totalmente identificados con esa manera de afrontar los grandes desafíos a los que se enfrentan por ser quienes son y por estar donde están.

 

Dicho lo cual, no es menos cierto que aún tiene en sus manos llegar a la ansiada final con el Barça y ganarla, pero desde luego con la mejor versión del equipo y con las pilas muy bien puestas, sin jaimitadas, dudas ni pájaras, más aplicación, rigor y responsabilidad en lo suyo y menos todo lo demás por mucho que sea.

 

Autor: Eduardo Silva

Fútbol base: Ventajas de las variantes con menos jugadores

futbol7Una opción cada vez más utilizada en el fútbol base son los partidos con menos jugadores y reglas adaptadas. En el manual Grassroots se comenta que se ha comprobado mediante estudios y observaciones que los niños disfrutan más del juego ya que tienen más contacto con el balón y la incidencia individual de cada jugador en el juego es mayor.

 

Otra ventaja es que la concentración aumenta porque el balón siempre se encuentra cerca del jugador. Además menos jugadores implica más atención a lo que sucede sobre el campo, más roles a asumir por cada jugador y más variedad de situaciones diferentes de las que los niños pueden sacar experiencia y conocimientos.

 

Hay varias estadísticas importantes sobre los beneficios del fútbol reducido en comparación con el fútbol de once jugadores. Entre ellas:

 

  • De media, los jugadores tocan el balón 5 veces más a menudo en el fútbol 4, y 50% más en el fútbol 7.
  • Las situaciones de uno contra uno se dan tres veces más a menudo en el fútbol 4, y dos veces más a menudo en el fútbol 7.
  • Se marca un gol cada dos minutos en el fútbol 4, y cada cuatro minutos en el fútbol 7.
  • Los porteros actúan dos a cuatro veces más frecuentes en el fútbol 7 que en el fútbol 11.
  • El balón no está en juego el 8 % del tiempo en el fútbol 4, el 14% en el fútbol 7, y el 34% en el fútbol 11.

 

En el fútbol reducido, cada jugador:

 

  • Juega todo el tiempo
  • Recibe el balón a menudo
  • Trata de marcar todo el tiempo
  • Tiene libertad para jugar
  • Siempre es alentado por el educador
  • Es apoyado por sus padres y por los educadores

 
Según las capacidades y la edad, deben emplearse también formatos de juego sin porteros. Durante los primeros compases, es importante cerciorarse de que es fácil marcar goles. Eso anima a los niños a tirar a puerta y facilita además la enseñanza de la técnica. A los jugadores más destacados hay que enfrentarlos a una mayor dificultad, por ello debemos generar situaciones más complejas para éstos.

 

La introducción de un portero aumenta esta complejidad. Los partidos reducidos son perfectos para enseñar a los guardametas el aspecto táctico del juego y a hacer una mejor lectura de las diferentes situaciones del juego.

 

En resumen: La mayor frecuencia de situaciones en las que tienen que tomar decisiones ayuda a los niños a aprender y a adquirir una experiencia positiva, y su participación activa en el juego aumenta su placer de jugar. De esta manera, el juego se hace más fácil de comprender y, sobre todo, los niños se divierten y gozan más de la libertad de expresión con el balón en los pies.