Comunicación entrenador-jugador/es

Las formas de entrenar y de comunicarse con los jugadores han ido evolucionando. La búsqueda del máximo rendimiento deportivo ha desterrado métodos en los que se trataban a los jugadores como robots, por otros en los que se les da libertad de acción, en los que se fomenta la toma de decisiones y el desarrollo de la inteligencia.

 

Lo que no se ha trabajado en siete días, difícilmente se puede conseguir en noventa minutos. Por ello es casi imposible que se consiga lo deseado por mucho que un entrenador desde la banda se desgañite dando instrucciones o dirigiendo como si estuviese jugando un partido de un videojuego.

 

Para que los jugadores hagan lo que el entrenador propone siempre es más recomendable convencer que imponer. El jugador que juega bajo imposiciones, presión, miedo, etc jamás podrá rendir al cien por cien. El lenguaje negativo, por otra parte, conlleva en ocasiones bloqueos mentales. Si un delantero se le dice “que malo eres” cada vez que falla un gol y se le recrimina, es más que probable que se le termine por crear una barrera limitadora. Cada vez que vaya a tirar a puerta el primer pensamiento que le venga a la mente sea el entrenador recriminándole si falla, o sea que lo va a fallar porque es muy malo, etc… el resultado seguramente será que no marcará gol.

 

Cuando ese lenguaje negativo se convierte en una verbalización interna, (el jugador termina por pensar que es malo, es un inútil) afectará al rendimiento, puesto que los pensamientos negativos afectan a los sentimientos y estos a las acciones. Los comportamientos se ven influenciados por los pensamientos.

 

El lenguaje afecta a la autoestima, la autovaloración y la autoconfianza estás a su vez afectan a la motivación. El déficit en estos factores produce desconcentración, estrés, ansiedad. El entrenador influye directamente en todos ellos, para bien o para mal.

 

El lenguaje y la comunicación entre el entrenador y los jugadores es fundamental en la búsqueda de la excelencia deportiva. Por ello es necesario en muchas ocasiones que el proceso de coaching deportivo comience por el propio entrenador, más que en el grupo.

 

Dividamos la comunicación entrenador-jugador/es en cinco escenarios:

 

-Entrenamiento

-Prepartido

-Durante el Partido

-Descanso

-Post partido

 

ENTRENAMIENTOS

 

Durante los entrenamientos es cuando más debe hablar el entrenador. Siempre intentando utilizar un lenguaje positivo. Explicaciones claras y breves. Corrigiendo y animando cuando se comenten errores. Las explicaciones largas conllevan que se pierda la concentración de los receptores (jugadores) y que se de información de más, información innecesaria para el fin buscado.

 

PREPARTIDO

 

Antes del partido hay que recordar brevemente lo que se ha trabajado durante la semana, lo que buscamos conseguir. La charla táctica debe ser breve, el trabajo ya está hecho durante la semana. La charla prepartido debe ser principalmente motivacional.

 

DURANTE EL PARTIDO

 

Durante los partidos se debe reflejar lo trabajado durante la semana, no se puede pedir más ni menos. En el fútbol actual se debe fomentar la toma de decisiones en el jugador desde temprana edad, por lo que es conveniente que durante los partidos los jugadores sean los que deciden y el entrenador se comunique con ellos con dos objetivos primordiales:

 

-Corregir posicionamientos o modificarlos

-Animar/Motivar

 

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DESCANSO

 

Si en 90 minutos es imposible conseguir lo que no hemos trabajado en siete días, en quince minutos menos. Si buscamos sacar el mayor rendimiento del grupo estos minutos se deben utilizar para reforzamientos positivos y motivacionales. Existen muchas teorías, unas defienden que se debe aprovechar al cien por cien esos minutos. Personalmente considero que se debe dividir en 4 fases.

 

Una primera de descanso real, en la que los jugadores se rehidraten, bajen sus pulsaciones, y en el que se intente que no se hable absolutamente nada sobre el partido. Se encuentran en un estado físico en el que todo se magnifica para bien (si el equipo va ganando), como para mal (si el equipo va perdiendo). Por ello es conveniente 3-5 minutos de reposo absoluto.

 

Una segunda fase para destacar los aspectos positivos. Se gane o se pierda siempre habrá algo que se está haciendo bien o conforme a lo trabajado. Si el equipo va ganando sirve para hacer consciente al grupo de que se debe seguir haciendo ese trabajo. Si el equipo va perdiendo actúa como reforzamiento positivo, como punto de partida para seguir mejorando.

 

Una tercera fase para corregir los aspectos negativos. Siempre con vocabulario positivo, y refiriéndonos al grupo. Corregimos errores tácticos, los errores técnicos no tienen sentido ser corregidos en ese momento. Como siempre, las explicaciones tienen que ser breves y claras.

 

Una cuarta fase que la utilizamos para motivar al equipo.

 

POST PARTIDO

 

Esta charla sería similar en cuanto a su estructura, a la que se ofrece en el descanso. Algunos entrenadores prefieren darla tras la ducha, otros en el bus y otros en el primer entrenamiento después del partido. Hay entrenadores que sólo dan la charla cuando ganan. Otros sólo cuando pierden.

 

Lo ideal es cuando el equipo se encuentre calmado, tras el partido las sensaciones para bien o para mal se magnifican. Si se decide dar tras la ducha o en el bus, se debe comenzar con lo que se hizo bien, posteriormente  comentar los errores que hemos cometido y finalmente motivar de cara al trabajo que se debe seguir haciendo. Personalmente considero una buena táctica intentar que una vez terminado el partido no se hable nada del mismo, es la forma de darlo por terminado. Y durante la semana reforzar y corregir lo que se ha visto en el mismo. No decir nada, se gane o se pierda. Pero sea cual sea la opción elegida, utilizar un lenguaje positivo.

 

Autor: Iván Chaves

10 consejos para iniciarse como entrenador de fútbol

Ser entrenador de fútbol nunca es fácil, y mucho menos empezar y debutar. Los nervios y la emoción pueden llevarnos a desconcentrarnos en algún momento. Para aliviar la tensión y afrontar el reto con más garantías os dejamos aquí 10 consejos básicos para un buen debut.

Nuestros consejos están basados en experiencias reales de algunos de nuestros entrenadores, en los estudios que han realizado y consensuados por ellos en largas charlas.

 

1. CONSIGNAS DURANTE EL PARTIDO: A los jugadores se les debe explicar las tareas que tienen de ejecutar en el partido, dándoles directrices directas y claras. No hay que recriminar con aspavientos y gritos los errores no intencionados de nuestros jugadores. El jugador debe estar motivado y centrado en su posición y tarea, y con gritos y reprimendas excesivas solo logramos lo contrario, lo cual no ayuda a nadie.

2. LA ALINEACIÓN: Déjate aconsejar para realizar las alineaciones, pero que nada ni nadie interfiera en tus decisiones. Si la alineación esta íntegramente hecha por ti, sabrás con más facilidad que pieza cambiar en caso de que alguna falle o el partido requiera un cambio.

3. ANTICIPAR ERRORES: Infórmate de casos y de debuts de otros entrenadores, mira en foros y en artículos experiencias de otros que como tú en su día debutaron como entrenador. De los errores se aprende, de los propios y de los ajenos. Leer las experiencias y lecciones de otros puede ahorrarte errores que de otra manera cometerías.

4. GESTIÓN DEL EQUIPO: Para poder ser entrenador, se necesitan dotes de liderazgo, de gestión de grupo, gestión de emociones individuales y colectivas, dotes de motivación… Todas estas cualidades pueden ser innatas o no, si no posees alguna de ellas, haz por tenerlas y aprenderlas. Los libros y los cursillos pueden ayudarte, pero sin esfuerzo no se consigue nada.

5. EL AMBIENTE: El entorno, todo lo que envuelve el fútbol, puede lograr tener un papel muy relevante en el equipo. Hay que aprender a diferenciar el equipo del resto, delimitar la línea que separa equipo de entorno y no dejar que se traspasen los limites. Hay que ir con cuidado con este punto.

6. COHESIÓN DEL EQUIPO: Intenta mantener a tu grupo de futbolistas unidos. Calma los egos y equilibra las individualidades, todos vais en una misma dirección y con un mismo objetivo. La colectividad y la compenetración del grupo deben estar por encima de todo, independientemente del nombre o la calidad del jugador concreto.

7. PRIORIZA EL ESTADO DE FORMA DEL JUGADOR: Intenta gestionar bien el equipo, juzga a los jugadores y alinéalos según su estado de forma, no según su nombre o tu relación con él. Siempre hay jugadores en el banquillo dispuestos a darlo todo por salir y dar lo mejor de sí mismos, no los desaproveches.

8. CHARLAS: Todas tus órdenes y tus discursos deben ser claros y concretos, directos y concisos. Cada minuto que se pierde en una charla por dar rodeos es un minuto perdido en tareas que seguro serán de más provecho en el entrenamiento.

9. MOTIVACIÓN PERSONAL: Hay que entender que la victoria y el éxito son cosas frágiles y difíciles. Para llegar a ello entrena duro, con seriedad, da lo mejor de ti mismo y saca lo máximo de tus jugadores. Nunca bajes los brazos, anímate a ti mismo cuando veas las cosas difíciles. Todo esto puede que no te lleve al éxito, pero seguro te llevará a ser un gran profesional y nadie dudará de ello.

10. FORMACIÓN CONTINUADA: El entrenador debe estar en continua formación. El fútbol evoluciona y con él debe evolucionar el entrenador. Aprender de otros, realizar cursos, visitar foros, artículos y blogs, es siempre importante. El entrenador que tiene más conocimientos, tiene más recursos para acertar y solucionar errores en el partido.

 

Si quieres ser entrenador de fútbol, desde FutbolLab te animamos y te damos las herramientas para que llegues a ser todo un profesional ¡Anímate!