Ciclos

sergio-busquets 

Hacía mucho tiempo que no leía unas declaraciones tan sensatas y llenas de contenido como las que realizó BUSQUETS en la previa de los dos últimos partidos disputados por la selección española. Aunque dichas en un formato tan poco atractivo como son esas ruedas de prensa tan conocidas, convencionales e insulsas en las que cualquier argumento de peso o información relevante brillan por su ausencia, no han dejado de llamarme poderosamente la atención y darme pie para reflexionar sobre el fondo de las mismas. Decia el gran jugador catalán (posiblemente el mejor medio centro de nuestro fútbol en muchos años y uno de los mejores en el concierto europeo): “No volveremos a ver al mejor Barça ni a la mejor selección” y también afirmó:” No viven del contragolpe (Real Madrid), pero así es como más peligro te crean”.

 

El gran Barça, el mejor Barça de la historia comandado por Guardiola es ya historia y ocupa un lugar entre los mejores equipos de siempre por derecho y méritos propios, pero ya no es el que fue ni de lejos .Lo alcanzó el tiempo. Su excelso ciclo se cumplió y cualquier intento de alargarlo, de buscar similitudes o de de creer que lo de ahora puede llegar a algo grande, semejante a lo que fue o simplemente que repitiendo la forma de hacer las cosas se obtendrían iguales resultados, está condenado al fracaso.

Construir uno de los mejores equipos de la historia supuso la coincidencia en el tiempo de unos grandes jugadores que pusieron lo mejor de su carrera profesión al servicio de una idea de fútbol muy condensada y perfeccionada a lo largo de los años, basada en una calidad técnica extraordinaria y en la precisión y pase como valores supremos para tener el control del juego. Si todo lo anterior por sí mismo ya conformaría un buen equipo, la manera de defender y, muy especialmente, la aportación del genial Messi en tantos y tantos encuentros decisivos en los que además de jugar tan bien como siempre había que ganar los títulos en disputa, acabaron por definir al mejor Barça de siempre. Este no se entendería sin el genial jugador argentino y él no hubiera encontrado mejor equipo ni fútbol en el que convertirse en quién ha sido. Por tanto, tal para cual, sin más ni menos.

 

Pero conviene no dejarse llevar por lo futbolísticamente correcto y pensar que era algo natural, sencillo, espontáneo y fácil, no, de eso nada, lo que era fácil era disfrutar de ello, pero detrás había mucho trabajo, mucha ingeniería y orfebrería finas, mucho esfuerzo en los pequeños detalles y en la toma continua de decisiones para tener la maquinaria en perfecto estado de funcionamiento. Eso requiere una pasión y entregas colindantes en la obsesión al servicio del objetivo común de ser los mejores. Pero, muy pocas veces se consigue y menos aún se repite. La excelencia y el ser los mejores en el futbol tiene fecha de caducidad, dura poco y la competencia es feroz. Por tanto no hay recetas mágicas que aseguren pasar a la historia, desconfíen totalmente de quién se las quiera vender y disfruten y valoren a tope cuando y mientras se consiga, que no será para siempre, ni siquiera por mucho tiempo.

 

Una buena parte de lo expuesto es perfectamente aplicable a nuestra selección. No podría ser de otra manera cuando “los jugones” en el equipo nacional eran los del Barça, sin olvidar al gran Pujol. Después de muchos años buscando un estilo propio y de pasar décadas sin que el nivel de los clubes tuviera un reflejo adecuado en la selección, descubrimos de la mano de LUIS ARAGONÉS y de unos jugadores extraordinarios un fútbol que nos hizo los mejores en Europa, lo confirmamos en el juego y lo certificamos con los títulos que nos acreditaban como los mejores del mundo y de Europa de nuevo de la mano de VICENTE del BOSQUE, con un trabajo pausado, constante, medido y muy pegado a la realidad futbolística del grupo por encima de todo y el manejo de valores como la sencillez, normalidad y equilibrio en lo institucional. Pero hoy estamos en plena transición en busca de un nuevo ciclo de grandes triunfos, algo que puede ser pero que no será fácil ni rápido.

 

Para marcar una época, que de eso se trata, tienen que darse circunstancias concretas que coincidiendo en el tiempo cada una ayude decisivamente al objetivo común. Antes que nada hacen faltan jugadores a la altura de la misión, sin ellos no hay nada que hacer, después quién sea capaz de sacar lo mejor de ellos en los momentos decisivos con una idea, estilo o manera de afrontar el desafío permanente de ser mejor que los demás y por último hace falta pasta, mucha pasta para competir en el tablero del marketing y de las finanzas. Si falla cualquiera de ellas no se da el ciclo triunfal. Y si no, como ejemplo de esto, podemos echar un vistazo a los más grandes de otras épocas (AJAX, MILAN) y constatar que a pesar de la grandeza de su historia y de la experiencia acumulada hoy no están en el top internacional.

 

El fútbol no para, los desafíos y exigencia de resultados es constante e inmediata, la competencia total y la memoria muy corta. Todo está montado para que la rueda de la pasión y emociones que desata en todo el mundo no pare y las competiciones no cesen, sucediéndose vertiginosamente unas a otras y no dejando espacio para la valoración, el recuerdo y el respeto a los que han sido protagonistas de uno de esos ciclos triunfantes. Cada día son más las exigencias, las opciones de satisfacerlas están más repartidas y la paciencia es menor, por tanto el panorama es imprevisible y nada favorecedor de que aparezca un claro dominador, si bien REAL MADRID y BAYERN son los que apuntan más alto y con más bagaje.

 

En cuanto a nuestra selección el panorama puede ser prometedor, con altibajos, tenemos experiencia, organización y van incorporándose jugadores muy prometedores aunque yo me acuerdo mucho del mejor CASILLAS, PUYOL, XAVI, VILLA y TORRES que quieren que les diga!!. Quizás la clave esté en la paciencia y en el buen ambiente del grupo que permita recorrer ese camino de transición hacia el grupo de elegidos de la mejor manera posible. Algo si pueden dar por seguro, será difícil, habrá dudas y la presión interna y externa pondrá a prueba la calidad del proyecto que se tiene entre manos. Veremos!!

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